
La Comunidad de Yalambojoch, Nentón, Huehuetenango y la resistencia comunitaria en defensa del territorio
La VI semana por la diversidad biológica y cultural se realizará en una comunidad rural, del pueblo Maya Chuj, cuyas raíces históricas provienen de 25 siglos anteriores.
Símbolo de la tradición cultural y de la resistencia histórica de los pueblos mayas, este pueblo mantuvo desde la entrada de los españoles (1524) hasta el año 1653 una férrea resistencia a la invasión.
El pueblo maya chuj abarca varios municipios de la región con un total de territorio de 728 km. Cuadrados y mas de 85,000 habitantes.
Durante el conflicto armado interno el pueblo maya chuj fue uno de los mas afectados por la política de “tierra arrasada” y genocidio promovido por la dictadura militar de los años 80s. La Comunidad de Yalambojoch y la comunidad de San Francisco sufrieron una de las mas horrendas masacres de esa temporada. El martirio del pueblo maya chuj fue rescatado en una película llamada “La Hija del Puma” que ha recorrido en años pasados varias salas de cine en Europa y Latinoamérica.
Ubicado en el corazón de la montaña de los Cuchumatanes, la comunidad de Yalambojoch nos recibirá en la VI Semana de la diversidad biológica y cultural. Forma parte de un grupo de comunidades que desde hace 100 años luchan contra la expropiación de tierras en la región.
Una de sus luchas mas recientes ha sido quitar de manos de usurpadores extranjeros la conocida “Laguna Yolnabaj” conocida como Laguna Brava con 4 km cuadrados de espejo de agua y una alta diversidad biológica y que forma parte del complejo de los Lagos de Montebello. Esta laguna que iba a ser privatizada continúa siendo un territorio comunitario manejado con criterios de turismo comunitario y manejado por la misma gente.
El caso de la Laguna mencionada fue punto de agenda en nuestra Primera Semana de la Diversidad Biológica y Cultural.
Tendremos oportunidad de conocer de viva voz de los anfitriones los testimonios de su lucha y conocer un bello lugar para pasear y disfrutar. Además el lugar tiene varios centros arqueológicos importantes. Son 300 familias que se dedican a la agricultura, a la artesanía y al pequeño comercio local como transfronterizo.
El clima de la región en la temporada de noviembre aún continúa lluvioso, y es templado a frío, por lo que habrá que ir preparados con zapatos que aguanten el lodo o bien con botas de hule, llevar buenos suéteres, llevar su propio plato y vaso para no generar basura en la comunidad y llevar su propia chamarra o saco de dormir. Dormiremos en las casas de la comunidad, y comeremos en los lugares de los eventos así como con las familias de la comunidad.
En fin, la frontera Guatemala-México, nos espera!!!



